Recluso de Ariano Irpino hiere a agentes con aceite hirviendo

Otro ataque más a la Policía Penitenciaria en la prisión de Ariano Irpino. Un recluso violento amenazó e hirió a los agentes con aceite hirviendo.

Ayer, un preso de 40 años, ya conocido por su agresividad y su comportamiento desafiando las normas penitenciarias, generó un nuevo episodio de tensión en el interior de la prisión de Ariano Irpino.

Atrincherado en su habitación y usando aceite hirviendo, amenazó y luego agredió al personal de la Policía Penitenciaria que intervino para sofocar el motín.

Siete agentes resultaron heridos, dos de los cuales requirieron tratamiento hospitalario. Otro acto de violencia más que pone de relieve, una vez más, las graves deficiencias del sistema penitenciario italiano y la necesidad de proteger mejor la seguridad de los trabajadores penitenciarios.

El sindicato CON.SI.PE denuncia las críticas condiciones del penal.

El secretario regional de CON.SI.PE Campania, Tommaso De Lia, estigmatiza el incidente y destaca la recurrencia de ataques por parte de presos psiquiátricos o con problemas de salud mental. De Lia insta a la creación de departamentos adecuados y tratamientos de salud adecuados para estos sujetos, con el fin de prevenir nuevos episodios de violencia y garantizar la seguridad dentro de la prisión.

La urgencia de una intervención estructural y mayores recursos.

El secretario nacional del CON.SI.PE, luigi castaldo, reitera la necesidad de una intervención incisiva por parte del Gobierno. Pide un aumento del personal de psiquiatras y psicólogos en las cárceles, junto con la creación de instalaciones exclusivas para reclusos con problemas de salud mental.

Es fundamental, según Castaldo, aislar a estos sujetos de otros presos para evitar nuevos ataques y garantizar el orden dentro de los centros penitenciarios.

El hacinamiento y la falta de personal empeoran la situación.

De Lia y Castaldo destacan la grave escasez de personal que afecta a la prisión de Ariano Irpino, como a muchas otras penitenciarías de Campania. La falta de personal obliga a los agentes a cubrir múltiples turnos, comprometiendo su seguridad y la eficacia de su servicio.

Un llamado al cambio.

El episodio de Ariano Irpino es sólo el último de una larga serie de ataques contra el personal penitenciario. Es necesario un cambio de ritmo por parte de las instituciones, con intervenciones concretas que garanticen la seguridad de los funcionarios, la protección de los presos y el respeto de las normas dentro de las prisiones.


Experto en Derecho Diplomático e Internacional. Ha trabajado en el mundo de la edición y la comunicación durante más de 30 años. Fue representante de las editoriales locales en FIEG, administrador del Canal 10 y director general de la empresa Centro Stampa srl. Un atento conocedor de la realidad casertana.

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