Brindisi: Implantación de prótesis de cadera bilateral. Tres cirugías realizadas en los últimos seis meses

Brindisi: Implantación de prótesis de cadera bilateral. Tres cirugías realizadas en los últimos seis meses
Brindisi: Implantación de prótesis de cadera bilateral. Tres cirugías realizadas en los últimos seis meses

Tres implantes de prótesis de cadera bilaterales han sido realizados en los últimos seis meses por el equipo de la Unidad Operativa del Complejo de Ortopedia y Traumatología del hospital de Perrino, dirigido por Gianfranco Corina. Los pacientes, con una edad media de 32 años, acudieron a observación médica quejándose de dolor bilateral en la cadera debido a una necrosis avascular de las cabezas femorales. Una vez hospitalizados, observaron un período promedio de hospitalización de aproximadamente cinco días, iniciaron rehabilitación a partir del segundo día del postoperatorio y, luego de la estabilización de los análisis de sangre, fueron dados de alta.

“La posibilidad de realizar estas intervenciones en Brindisi – explica Corina – permite a la población local aprovechar un servicio presente en algunos centros ultraespecializados y limitar el éxodo hacia otras regiones. Los reemplazos de cadera tienen una vida útil promedio de 15 años en el 95% de los pacientes. Dada la corta edad de los candidatos a este tipo de cirugía – continúa Corina – la implantación de prótesis de tallo corto es fundamental. Esta técnica permite realizar una operación menos invasiva y con ahorro óseo, lo que permite sentar las bases para una posterior operación de revisión protésica en la que será posible implantar un vástago estándar.”

La necrosis avascular o isquémica de la cabeza femoral es una condición patológica generada por una perfusión sanguínea insuficiente que, si se diagnostica tardíamente, culmina en osteonecrosis y colapso de la cabeza femoral, induciendo una degeneración artrítica temprana. Es una patología altamente incapacitante que impide caminar y obliga al paciente a utilizar bastones o silla de ruedas.

“El dolor – continúa el director – suele ser el síntoma inicial. Con frecuencia surge repentinamente en el área de la ingle, irradiando hacia la cara anterior o anteromedial del muslo y más raramente hacia la nalga. A menudo está presente incluso en reposo, pero cargar peso y caminar contribuyen a empeorarlo significativamente. Se estima en la literatura que el número total de pacientes afectados por esta patología en todo el mundo podría superar los veinte millones en la próxima década: la patología puede surgir a cualquier edad”. El enfoque terapéutico puede incluir tratamiento farmacológico y biofísico sólo en las fases más tempranas. En la mayoría de los casos, es necesaria la cirugía.

El reemplazo protésico de la articulación de la cadera es una técnica quirúrgica ampliamente utilizada y en Perrino se realizan alrededor de doscientas cada año. La sustitución protésica simultánea de ambas articulaciones coxofemorales afectadas por patología degenerativa, sin embargo, está reservada únicamente a pacientes activos, adultos jóvenes, sin o con pocas patologías asociadas, que no sean anémicos ni cardiológicos. “Para realizar este tipo de operación – añade Corina – es necesaria una evaluación cuidadosa del estado clínico general del paciente: son importantes el análisis de las motivaciones y expectativas del paciente candidato, así como la información correcta del cirujano”.

Para afrontar correctamente este procedimiento, la experiencia del cirujano y su equipo es de fundamental importancia y deben prestar la máxima atención a que el tiempo total de la operación sea corto. “La operación – explica el director – se realiza empezando por el lado más doloroso. Si las condiciones clínicas intraoperatorias lo permiten se procede a la implantación de una prótesis en la segunda cadera en la misma sesión operatoria. En este sentido, un papel clave lo desempeña el equipo anestésico, que debe detectar posibles contraindicaciones en la prolongación de la anestesia e identificar los puntos críticos intra y perioperatorios”.

El implante bilateral tiene entre sus ventajas la de someter al paciente a una única anestesia, un único periodo de rehabilitación y una única suspensión del trabajo. La cirugía debe ir acompañada de un protocolo de rehabilitación personalizado que permita al paciente volver a caminar con un retorno rápido y seguro a sus actividades. Las personas que llegan al hospital con evidentes dificultades para caminar, a veces en sillas de ruedas, se someten a un proceso de rehabilitación que permite la recuperación ya durante la estancia hospitalaria postoperatoria.

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